- Reservar el agua y tirarlo por el inodoro la próxima vez que se utilice en lugar de tirar de la cisterna, Recordemos que cada vaciado de la misma se gastan entre seis y ocho litros de agua.
- Hacer baños compartidos. Obviamente se trata de una recomendación esporádica, ya que no te vas a bañar siempre con tu hijo, pero en ocasiones, si tienes pensado darte un baño reconfortante y tu hijo no es demasiado pequeño, podéis compartir agua y bañera.
- El agua del baño del bebé también puede ser usada para regar las plantas. Eso sí, asegúrate de que el jabón que se haya utilizado no pueda dañar o perjudicar la vida de los tiestos que vayas a regar. En el caso de los jabones ecológicos, no hay ningún problema.
- Otra opción es aprovechar el agua del baño, con el jabón que sea, para echarlo en la fregona y darle un repaso a los suelos de la casa.
- Finalmente, proponen replantearse los baños diarios y sustituirlos por baños cada dos días un poquito más largos de modo que también ahorraréis en agua y el peque disfrutará más de la multiplicación de minutos en su piscina particular.


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