- Una botella vacía rellena de canicas, de garbanzos o de piedritas puede ser un entretenido sonajero para los más pequeños. Asegúrate de sellar bien la tapa para evitar accidentes.
- Los objetos de cocina: cacerolas, cucharones, cucharas de madera o espumaderas les atraen mucho y se divertirán armando una orquesta de sonidos.
- Los envases vacíos de yogur bien limpios, y si te esmeras decorados, pueden ser excelentes piezas de un juego de construcción.
- Una caja de zapatos con un agujero en la tapa puede servir para guardar tesoros.
- Una pila de revistas viejas que no usemos más son ideales para ver fotos y para que desarrollen sus habilidades manuales destrozándolas.
- Con un rollo de papel de cocina para el tronco y cuatro rollos de papel higiénico para brazos y piernas decorados con unas fibras podemos fabricar un muñeco de cartón.


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