- Macetero de barro de un tamaño no demasiado grande
- Un cordón de zapatos, si es posible de colores
- Un lápiz de color
- Un abalorio de madera del color que más te guste con un agujero en medio
- Dos gomas elásticas
- Pintura témpera de diversos colores
- Cinta aislante de colores

- Tijeras
- Pincel
- Vaso de plástico para poner agua
- Plato de plástico
- Coge el cordón de zapatos e inserta en él el abalorio de madera. Cuando lo hayas hecho, haz un nudo en el extremo del cordón para impedir que el abalorio se caiga.
- Con un trozo de cinta aislante (del color que más te guste), pega el extremo del cordón a la punta del lápiz. Puedes enrollar la cinta aislante hasta cubrir todo ese trozo.
- Sigue enrollando la cinta aislante sobre la punta del lápiz hasta conseguir un grueso mayor que la anchura del agujero que hay en la base del macetero.
- A continuación, con la misma cinta aislante o con otro color, según prefieras, cubre todo el lápiz haciendo un dibujo en espiral similar a las barras que hay en los tiovivos.
- Con las témperas, pinta el macetero de barro a tu gusto.
- Cuando la pintura se haya secado, introduce el lápiz por el agujero del macetero, de manera que el abalorio quede por la parte de dentro.
- Enrolla las gomas elásticas alrededor del lápiz y deslízalas hacia abajo hasta que queden bien sujetas.
- Ya tienes tu propia campana. Sólo te queda agitarla para ver cómo suena.
- Si quieres utilizar varias temperas para pintar el macetero de barro, espera a que se seque un color antes de empezar con el otro. Si no, se te mezclarán los colores.
- Los maceteros de mayor tamaño nos darán un sonido más grave.
- Los maceteros de menor tamaño nos darán un sonido más agudo.


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